La autoconstrucción es una práctica extendida en Colombia y en otros países de Latinoamérica, impulsada por restricciones económicas y la dificultad de acceder a créditos o asesoría especializada. El análisis de los riesgos de la informalidad constructiva y la propuesta de acercar capacitación y normas accesibles a quienes edifican sus hogares provienen de un ingeniero civil y doctor en estructuras que se desempeña como profesor en la Universidad EAFIT (Medellín, Colombia).
Factores económicos y déficit habitacional
La autoconstrucción predomina en todo el territorio colombiano por motivos económicos y por la escasez de oportunidades de crédito o asistencia técnica. El alto déficit de viviendas en sectores marginales también impulsa esta práctica. Las familias invierten sus limitados recursos en construir, ampliar o remodelar sus casas de manera gradual.
Hacia una construcción más segura
El especialista señala que la informalidad suele derivar en viviendas incapaces de resistir eventos naturales catastróficos, lo que convierte el problema en un asunto de Estado. Propone que organismos estatales o no gubernamentales, junto con las universidades, ofrezcan asesoría técnica sin costo y cursos de construcción en viviendas populares. También considera clave que cada país disponga de normas técnicas de fácil uso y acceso para la población más vulnerable.




